José Racowski
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6 min de lectura

Qué es el slotting en un almacén y cómo aplicarlo

Qué es el slotting, cómo decidir la ubicación de cada producto en el almacén según su frecuencia de picking y un ejemplo con el recorrido ahorrado.

Gerente organizando tarjetas de tareas en un tablero de trabajo con categorías visibles

En un almacén, buena parte del tiempo de preparación de pedidos se va en caminar. Si los productos que más salen están al fondo o en el nivel más alto del rack, cada pedido paga ese recorrido. El slotting es la práctica de decidir dónde va cada producto para que el trabajo diario cueste menos tiempo, menos esfuerzo y menos errores.

Qué es el slotting

El slotting es el proceso de asignar a cada producto una ubicación concreta del almacén (la posición o "slot") según cómo se mueve y cómo se manipula. Se trabaja por unidad de inventario, lo que en el sistema suele aparecer como SKU (stock keeping unit, en inglés).

Es una de las palancas principales del picking, la actividad de preparar pedidos. Los textos clásicos de diseño de almacenes, como Facilities Planning de James Tompkins y coautores, ubican al picking como la operación más costosa del almacén, y el recorrido del operario es una parte grande de ese costo. Una buena asignación de ubicaciones acorta ese recorrido sin comprar equipos nuevos.

Los criterios para decidir dónde va cada producto

Cada empresa pondera distinto, pero casi siempre entran estas variables:

Un criterio clásico que combina frecuencia y volumen es el índice cubo por pedido (cube-per-order index), propuesto por James Heskett en 1963. Divide el espacio que ocupa el producto por la cantidad de pedidos que lo incluyen: cuanto más bajo el índice, más cerca de la salida debería estar.

Ejemplo de slotting por frecuencia

Supón un almacén pequeño con seis productos y estos datos del último mes, sacados del sistema:

Producto Líneas de picking al mes Participación Acumulado Clase
SKU-101 2.400 48 % 48 % A
SKU-205 1.500 30 % 78 % A
SKU-318 600 12 % 90 % B
SKU-412 300 6 % 96 % B
SKU-527 150 3 % 99 % C
SKU-630 50 1 % 100 % C
Total 5.000 100 %

Dos productos concentran el 78 % de las visitas. Esos dos van en la zona frontal y en la zona dorada; los de clase B, en los pasillos intermedios; los de clase C, al fondo o en los niveles altos.

Ahora el efecto en el recorrido. Si hoy el SKU-101 está al fondo, a 60 metros de ida y vuelta desde el despacho, y lo mueves a una ubicación frontal a 15 metros, cada visita ahorra 45 metros. Con 2.400 visitas al mes son 2.400 × 45 = 108.000 metros, es decir, 108 kilómetros. A un ritmo de 1 metro por segundo empujando un carro, son 108.000 segundos: 30 horas de trabajo al mes recuperadas con un solo cambio de ubicación.

Las cifras de distancia y velocidad son supuestos del ejemplo. En tu almacén, mide el recorrido real con el plano y una muestra de pedidos.

Cada cuánto revisar las ubicaciones

La demanda cambia con las temporadas, los lanzamientos y los productos que salen de catálogo. Un slotting que era bueno en marzo puede estar mal en noviembre. Por eso conviene revisar la clasificación cada cierto tiempo, por ejemplo cada trimestre o antes de cada temporada alta.

Mover productos también cuesta horas, así que la reubicación se justifica cuando el ahorro de recorrido esperado supera el trabajo de moverlos. Si el almacén tiene un sistema de gestión de almacenes (WMS), suele poder proponer las reubicaciones a partir del historial de pedidos.

Errores frecuentes

Clasificar por valor monetario. El ABC del inventario por valor sirve para controlar el capital inmovilizado. Para decidir ubicaciones, lo que cuenta es cuántas veces se visita cada producto. Tampoco es lo mismo que la rotación de inventario, que mide cuántas veces se renueva el stock en un período.

Ocupar la zona dorada con productos voluminosos de baja frecuencia. Son las ubicaciones más valiosas del almacén y deberían trabajar todo el día.

Ubicar una vez y nunca más. Los productos nuevos entran donde hay espacio libre, y en un año el almacén queda ordenado por fecha de llegada.

Ignorar la ergonomía. Un producto pesado en un nivel alto es más lento de recoger y aumenta el riesgo de lesiones.

Decidir sin datos. La percepción del equipo sobre qué "sale mucho" suele estar sesgada por los pedidos grandes y recientes. El dato de líneas por producto está en el sistema.

Qué le toca al gerente

El gerente de operaciones o de logística define los criterios, aprueba las reubicaciones y mide el resultado. Tres indicadores alcanzan para empezar: líneas preparadas por hora, metros recorridos por pedido y tasa de errores de picking. Si las líneas por hora suben después de una reubicación, el cambio funcionó.

El slotting se apoya en otras prácticas del almacén. La metodología 5S mantiene las ubicaciones identificadas y ordenadas; el inventario cíclico asegura que lo que dice el sistema coincide con lo que hay en cada posición; y el cross docking evita almacenar productos que entran y salen el mismo día. Desde la mirada de lean manufacturing, un mal slotting es desperdicio de movimiento puro: trabajo que el cliente paga y que no agrega valor al producto.

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